Revisión: Apple HomePod — Parte 1: Rendimiento de Audio
El 9 de junio de 2017, durante su presentación principal en WWDC, Apple anunció el HomePod. En el escenario, Phil Schiller dijo que el HomePod era un "altavoz para el hogar revolucionario" que "revolucionaría el audio en el hogar." Estas son afirmaciones ambiciosas. Apple no se limitó solo a altavoces inteligentes, sino que revolucionaría el audio en el hogar en general. Esta prometida revolución ha hecho que el HomePod sea uno de los productos más desafiantes que hemos revisado hasta ahora — no porque sea particularmente difícil de describir (es un altavoz inteligente con mucho bajo) o de usar (comandos de voz, una interfaz táctil y AirPlay), sino por el peso que conlleva la promesa de Apple. La mayoría de los productos — especialmente los altavoces — prometen mucho, pero el HomePod ha tenido el efecto único de establecer expectativas igualmente altas. Desde su lanzamiento, los audiófilos que normalmente no tocarían un altavoz inteligente están escribiendo reseñas exhaustivas y comparando el HomePod con sistemas estéreo de $90,000. Publicaciones que anteriormente solo habían dado las reseñas de audio más superficiales están escribiendo sobre acústica, corrección de sala y mediciones de altavoces. ¿Vale la pena esta atención para el HomePod? ¿Cumple con las expectativas? ¿Revoluciona algo? Nuestro intento de responder a estas preguntas se dividirá en dos partes: sonido y características inteligentes. Comenzamos con la razón de ser del HomePod: rendimiento de audio.